MerCRM

CRM · Propuestas · WhatsApp · Cobranza · Entrega

De la primera llamada al proyecto entregado.

Un CRM donde el precio que cotizaste es el que cobras, y el proyecto que entregas cuelga del trato que ganaste. Sin conectar cuatro herramientas para lograrlo.

La regla de la casa

Un precio que nadie
puede inventar.

El catálogo es la única fuente de cifras del sistema. Cuando el modelo redacta una propuesta no escribe importes: los pide por herramienta, y después un validador vuelve a comprobar cada renglón contra la base.

Un servicio que la casa vende pero al que nadie le ha fijado tarifa sale impreso como por cotizar. Nunca como cero: un cero se lee como gratis en el documento del cliente.

Qué hace

Ocho piezas, una sola base de datos.

No son módulos que se compran aparte ni integraciones que hay que conectar. Es una sola aplicación, y por eso el correo sabe de qué organización es y la propuesta sabe de qué trato viene.

Todo lo que se manda al cliente sale de aquí, y queda registrado quién lo cambió.

Cómo funciona

De la reunión al acuse.

  1. Se cargan las fuentes

    La transcripción de la reunión y las notas del equipo. Nada más: lo que no esté aquí no entra al documento.

  2. Se redacta contra el catálogo

    El modelo arma los bloques y pide cada precio a la base. Lo que aún no tiene tarifa sale como «por cotizar», no como cero.

  3. Lo revisa una persona

    Se asignan revisores y se vota. Al editar después de aprobar, los votos de esa versión dejan de contar.

  4. Se publica y se sabe

    El cliente recibe un enlace propio. Cuando lo abre queda registrado; cuando acepta, queda el acuse con nombre y fecha.

Lo que no hace

No manda campañas.
No adivina precios.

El correo es de uno a uno: hasta diez destinatarios, sin listas ni envíos programados. Es una decisión, no una función pendiente: el día que esta herramienta mande boletines, deja de servir para lo que sirve.

Tampoco hay multiempresa todavía: hoy se instala una vez por empresa, con su propia base. Preferimos decirlo aquí a que se descubra después.

Empieza por el catálogo.

Es lo único que hay que capturar antes de mandar la primera propuesta. Todo lo demás se llena solo mientras se trabaja.